Montessori es una pedagogía científica que fue desarrollada en base a la observación del niño para ser aplicada en las escuelas.
Pero esa observación que llevó al método fue tan profunda y tan rica que lo que creció va mucho más allá de la pedagogía y existe una Filosofía Montessori, que para adoptarla en nuestras vidas no necesitamos comprar materiales o buscar un centro educativo con esta pedagogía, lo único que tenemos que hacer es ser capaces de cambiar la mirada y observar al niño.

Ayer nos tocó vivirlo en la práctica ❤️

A pesar de no comer golosinas, de no tomar bebidas azucaradas, de no tomar mamadera y de tener una alimentación equilibrada, Juli tenía caries.🤷‍♀️
Cuando se las descubrimos obviamente la llevamos al odontólogo, pero ella no soporta ver a una persona con túnica sin entrar en pánico, tanto pediatras como especialistas.
Como ya lo he contado en publicaciones anteriores, Juli ha sido intervenida demasiadas veces desde su nacimiento, y todas van dejando heridas emocionales que trabajamos continuamente para curarlas.

Hace unos días le vimos unas manchitas en otro diente y empezamos a hablar con ella sobre la importancia de cuidar su salud y sobre cómo sería la consulta, básicamente anticipar todo lo que pudiéramos y escucharla a ella, quién se mostró estar preparada para hacerlo, con confianza, expectante, sin miedo (a pesar de que yo tengo PÁNICO AL TORNO así que también tuve que trabajar mis miedos).

Tenemos la inmensa suerte de tener en nuestra familia a Lucía (agna.uy) que la escuchó, la respetó, le anticipó cada paso, observó cómo se sentía, le transmitió tranquilidad, confianza, y como si eso no fuera suficiente, hizo que la consulta fuera una experiencia divertida con un montón de aprendizaje sensorial de temperaturas, texturas y sabores.

Juli salió del consultorio feliz, con su sonrisa hermosa.

Yo salí emocionada, pensando en que cambiar la mirada es posible, y agradecida de que cada vez somos más. 💪