Mini Carrito

Casita De Cerraduras

$ 2.970

En Montessori las actividades de vida práctica persiguen, en su mayoría, el desarrollo de la motricidad fina. Trasvasar, poner la mesa, barrer, doblar servilletas… son actividades que producen un resultado palpable para el niño y para su familia y eso le produce una tremenda motivación para continuar superando retos y desarrollando habilidades. Particularmente, las actividades con cerraduras y candados son especialmente beneficiosas para el desarrollo de la concentración y la coordinación.

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Descripción

La apertura de cerraduras sencillas es una actividad apropiada para niños a partir de los 14-15 meses. Hablamos de edades aproximadas porque depende del desarrollo de cada niño y siempre con supervisión.

¿Por qué tener en casa una Casita de Cerraduras?

  • Fomenta la motricidad fina: La Motricidad fina es la habilidad para coordinar distintos grupos musculares que posibilitan hacer movimientos precisos y pequeños, la que necesitamos para situaciones cotidianas como abotonarnos la ropa, abrir una cerradura, dibujar…  Esta función requiere coordinar funciones neurológicas y musculares. Este tipo de motricidad se va desarrollando a medida que lo hace el sistema neurológico. Para que el niño vaya desarrollando la motricidad fina necesitará coordinación, concentración, sensibilidad y desarrollo de la fuerza muscular. Nos proporciona una habilidad para experimentar con el entorno y es decisiva en nuestro desarrollo.
  • Manipular cerraduras reales – Las llaves tienen un magnetismo especial para los niños desde que son bebés. Seguro que han visto muchas llaves de juguete ¿Pero por qué dar al niño una llave de juguete que no produce ningún resultado si puede manipular una llave real? La llave es un objeto cotidiano que el niño ve en su día a día, que brilla, que hace ruido y que abre puertas.  ¡Es un objeto muy especial!
  • Favorece la coordinación ojo-mano – Cada puerta tiene una cerradura diferente que requiere un movimiento diferente para abrirla, con mayor o menor dificultad lo cual representa un desafío y una práctica de coordinación constante.
  • Contribuye a la independencia – Como todos los materiales de vida práctica supone un entrenamiento para luego abrir y cerrar por sí sólo puertas o recipientes de almacenaje. Agudiza la capacidad de razonar sobre cómo abrir cada tipo de cierre.
  • Permite trabajar con los colores – Cada puerta tiene un color diferente que el niño puede ir nombrando y hablando sobre el color o relacionar objetos guardados dentro de la casita con los colores de las puertas por las que se guardan.
  • Tiene un efecto sorpresivo – El niño puede abrir realmente la puertita y encontrar algo. Dentro de la casita podemos colocar algún objeto que sorprenda al niño para que le motive más la actividad. Él mismo juega a abrir puertas, a meter objetos, los guarda, los saca, explora por sus ventanitas.
  • Es un elemento de juego simbólico – El diseño en forma de casa hace que sea un elemento perfecto para juego simbólico lo cual la hace también un elemento propio de la pedagogía Waldorf.
  • Uso de materiales naturales – La casita está fabricada con madera y metal, materiales naturales y nobles que trasmiten temperatura, color, olor y toda una serie de informaciones propias de cada material y que además las hace únicas.