Mini Carrito

Torre de Aprendizaje

$ 5.040

Uno de los principales pilares del método Montessori es proporcionarle al niño un ambiente seguro donde pueda moverse libremente y donde cuente con las herramientas necesarias para su desarrollo. En un Aula Montessori todo está a la altura del niño: las mesas, las sillas, las mesadas de cocina e incluso los artefactos del baño.

Cuando trasladamos la esencia de esta pedagogía educativa a nuestros hogares, nos encontramos con que las casas fueron diseñadas para adultos y hay dos zonas fundamentales en las cuales los niños no fueron contemplados: la cocina y el baño; que aunque parecen “zonas prohibidas” son ámbitos fundamentales para el desarrollo de la autonomía.

 

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Descripción

En la Cocina se aprende, se estimulan los sentidos, se desarrolla la motricidad fina y gruesa, la creatividad, la concentración, la memoria visual, el razonamiento. Aprender a cocinar y a comer bien desde niños es algo que nuestra salud nos agradecerá toda la vida.
En nuestra Cocina es donde tomamos un rico mate mientras preparamos juntos el desayuno, y permitirles ser partícipes de ese momento es mucho más que cocinar, es compartir en Familia.

La Torre de Aprendizaje es una herramienta que ayudará a los más chiquitos de la casa a desarrollar su curiosidad y su independencia. Es una especie de escalera con baranda de seguridad que permite que nuestro hijo pueda interactuar de igual a igual en la cocina, el baño o cualquier otro lugar. De esta forma podrá llegar por sí mismo a los lugares que hasta el momento estaban fuera de su alcance, asegurándonos previamente que los objetos a los que acceda sean aptos para él.

La principal característica de esta herramienta es que a diferencia de una silla común la torre permite que nuestro hijo suba y baje de forma autónoma. Tiene  una estructura firme y segura y la altura es evolutiva para que el niño pueda mantener una postura correcta mientras nos acompaña. De esa forma compartimos momentos cotidianos y fomentamos su curiosidad.

“Dime y lo olvido, enseñame y lo recuerdo, incolúcrame y lo aprendo”, Benjamin Franklin

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