Yo tenía un recipiente de margarina (de los redondos Brasileros marca Doriana, y acá se me cae la cédula 🙈), le había hecho agujeros en la tapa para transformarlo en un teléfono (sí, de los de discar 🙄) y puesto una cuerda con un palito.

Ese era mi juguete favorito.

En mi época (ay Dios este posteo me está dejando pegada 🤦🏻‍♀️), no teníamos muchos juguetes y la tecnología no había pegado el salto. No pasó taaanto tiempo 😂, pero por alguna razón ahora creemos que los niños necesitan juguetes de colores brillantes con luces y sonidos.

Por esta creencia a Juli le compramos antes de nacer, peluche de colores, móviles que tirás de una cuerda y cantan canciones, gimnasio que se transformaba en pelotero o en carrito y si le dabas la lista podía hacer las compras solo 😂.

La cuestión es que no los usó, nunca les dió pelota, se fueron archivando y desapareciendo.

Y por suerte veníamos iluminados por su nacimiento y lo pudimos ver, de la observación supimos qué le gustaba, qué necesitaba, y lo hicimos.

El Set para bebés de la foto tiene objetos que no necesitan instrucciones, ni tornillos ni pilas, y además les encanta estar acompañados de otras cosas, como cucharas, tuppers (o si alguien tiene un pote de Doriana todavía seguro que también 😂😂).

Mirando fotos viejas (me pegó la nostalgia) encontré dos videos que les dejo en Historias de Instagram para que los vean, que son la muestra perfecta de que no necesitan que el juguete juegue solo, necesitan que el adulto los deje jugar ❤️

Pueden leer más información sobre el Set en este link.