Todo sobre nosotros
Les voy a contar con una historia sobre cada uno de los 4, una historia que creo yo, habla de quién somos hoy.
Clarisse
Empiezo por mí, porque hablar de una misma siempre es más incómodo, pero mi abuela decía que para cocinar había que empezar por las espinacas, así nos sacamos lo incómodo de entrada.
 
Tengo 39 años, soy de Rivera y soy Arquitecta.
Fui la primera persona de mi familia en terminar el liceo, y la única entre mis amigos del barrio que hizo facultad.
Sigamos que al terminar el liceo (quizás al contrario de lo que pasa en Montevideo, supongo), no había demasiado “estímulo” para que siguiera 😅.
Pero bueno 🤷‍♀️ soy un poco terca, me postulé a una beca, me junté con varios amigos para alquilar, caminé un montón de cuadras para llegar al comedor universitario durante algunos años y me recibí, no ejerzo 😂 porque soy terca, pero la historia que les quiero contar es de la época de la facultad ❤️.
 
Soy generación 99, en el 2000 (y algunas veces más, después) hubo una huelga.
Yo estaba en la asamblea en la que votamos esa huelga.
En el asiento pegado al mío había otro estudiante que en ese momento no era mi amigo, pero yo lo conocía porque era ayudante de cátedra en una de las materias que yo cursaba, un poco antes de votar yo le pregunté a él si tenía idea de qué pasaría con los periodos de examen, (más arriba les conté que yo era becada, eso significaba mantener un promedio de aprobación bastante alto) y él me contestó que probablemente se perderían algunos períodos y de ser así yo perdería la beca que me permitía seguir en Montevideo.
Yo voté a favor de esa huelga.
Me quedé en Montevideo porque entendía que si no militaba para cambiar las cosas, nada tendría sentido.
Pará mantener mi único ingreso “seguro” en ese momento, tuve que preparar 5 materias para un mismo período, y las salvé.
Años después Marcelo (mi vecino de asiento) y yo compartimos mesa de estudio y nos hicimos amigos.
 
Él me contó que no podía creer cuando me vio levantar la mano para votar a favor de algo que si bien él entendía que era lo mejor para todos, en nuestra charla también entendió que era lo peor para mí.
 
Esta historia soy yo, alguien que va en contra de las estadísticas, que no cree en los pronósticos y que se rompe el lomo para cambiar el final del cuento, y lo logra.
Juan Ignacio
Tiene 35 años, es Licenciado en Comunicación.
Nacho se recibió a los 21 años, no sé ustedes pero yo no conozco a nadie más que tenga un título universitario con 21 años 🤯. Solamente por esa razón ya deberían pelearse por contratarlo, no creen?
Pero no fue así, Nacho hizo un camino largo, desde trabajar a cambio de los boletos (los boletos para ir a trabajar 😱), hasta estar en producción de televisión en el canal público.
Y saben que lo frenó?
El dejar de aprender.
No le importaba ir a trabajar gratis, mientras sentía que estaba aprendiendo, pero dejar de hacerlo no era un a opción (aunque le pagaran).
Así que Nacho renunció y emprendió, no fue su primer emprendimiento pero sin duda fue el más importante.
Nacho renunció a su empleo público y puso una escuela de Kitesurf. Aunque todos le decían que NADIE podía vivir de eso y que durante el invierno seguramente tendría que buscarse un empleo “de verdad”.
 
Él lo hizo.
Pensó y aplicó mil estrategias, logró que en invierno las personas también quisieran navegar y que Rey Sapo se transformara en referente.
Después cerró la escuela, porque lo importante en él no es lo que hace sino lo que aprende mientras lo está haciendo.
 
La escuela de Kitesurf le enseñó a Nacho a surfear la ola y a mantenerse a flote, a aguantar el aire para cuando estás abajo y a disfrutar la vista cuando estás arriba.
Aprendió que la fuerza del viento es mucho mayor que la nuestra, pero aprender a domarlo nos hace invencibles.
 
Esta historia es Nacho, alguien que nunca deja de aprender, que no tiene miedo a soltar lo seguro para desafiarse.
Y te contagia.
Y es imposible no querer ser emprendedora después de conocerlo ❤️.
Julia
Julia tiene 4 años y nació prematura, cuando le tocó nacer no fue fácil, era muy chiquita y la tuvo que pelear.
La pelea no terminó ahí y a Juli le toca seguir superando batallas día a día.
Hace poco empezó a usar una férula para dormir, yo me negué durante mucho tiempo a que la usara. Pensaba en lo terrible de dormir con algo atado a tu pierna, en quitarle movimiento y sobretodo me daba pánico pensar que ella se viera diferente.
Juli se copó, en su férula pidió que hubiesen dibujos del hombre araña y al día siguiente se la puso para ir a la escuela.
Hace poco también, trepó a un árbol, más alto de lo que nosotros la podríamos alcanzar.
 
Esta es Julia, una nena que es diferente y no le tiene miedo a eso.
Gerónimo
Le decimos Coti, tiene 15 meses, nació también en una cesárea de urgencia, pero a las 37 semanas, y todo fue más fácil.
Coti toma teta, duerme con nosotros, come cuándo y cómo quiere, nos agarró más relajados y más ocupados también, a veces siento que no le doy suficiente atención, otras veces agradezco que no le doy tanta atención, y Coti es libre ❤️.
 
Duerme con nosotros, cuando se despierta en la mañana, siempre sonríe.
Empezar el día con una sonrisa de Coti ya te da puntos extra para todo lo que pueda pasar después 🥰.
 
Coti es libre, parece que no, porque siempre está intentando agarrar o hacer cosas que a su hermana no le parecen buenas ideas. Pero él no lo sabe, él solo se sabe libre.
 
Desde que puede llegar solo, en las mañanas él la despierta, se baja de nuestra cama y la va a buscar, ella sieeeempre lo saca del cuarto y él siempre le sonríe.
Para Coti los límites solamente hacen al juego más interesante, nunca lo frenan.
Él va a volver a intentarlo mañana.
 
Coti es tenaz, pero no es solamente tenacidad, es alegría, las adversidades para él son parte del juego, él sabe que mañana lo va a lograr, porque es libre.
 
Estos somos nosotros.
Y esto es Mamón
Libertad, tenacidad, valentía, fuerza, aprendizaje, cuestionarnos, ser un gran equipo y crecer juntos ❤️
 
 

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