Cuando estaba embarazada de Juli escuché muchas veces (demasiadas) “vas a ver que con hijos cambia la cosa”, no se referían precisamente a los cambios lindos 😂, más bien esa frase venía acompañada de la necesidad de mantener un empleo fijo (a cualquier precio) o de “dejar pasar” aspectos o decisiones de crianza por la “necesidad” de acompañamiento.

Cuando nació, casi todo cambió, lo loco es que fue todo lo contrario a las “premoniciones” 😂😂 y digo casi porque la frase sigue ahí pero cambió su forma, ahora la escucho así “me encantaría hacerlo pero no puedo porque tengo hijos”.
Pero hubo una frase que fue más fuerte y me la dijo Nacho “un hijo es el multiplicador x 100 de la motivación, si tu motivación es 10 pasa a ser 1000 pero si tu motivación es 0 entonces 0 x 100 sigue siendo 0”.

Ojo, no digo que solo con motivación basta ni que va a ser fácil, hay que trabajar y mucho, resistir la frustración, el miedo, nadar contra la corriente, remar en dulce de leche y todas las palabras y frases que se les ocurra para hacer más gráfico lo que significa emprender.

Así que me toca agradecer, a Juli por ser el primer multiplicador y a Gero por llevarlo a otro nivel ( sí, es exponencial la cosa 😍), a Nacho por tener siempre la palabra justa y a ustedes que están ahí, acompañando, sosteniendo, compartiendo, incentivando y comprando (porque no se vive solamente de motivación 😂😂).

Y decirles que si hay algo que quieran hacer no importa si es un emprendimiento, una meta personal, o elegir un modelo de crianza y se sienten que van contra la corriente, no crean a quienes les digan (aunque no sea con palabras) que por tener hijos no lo van a poder hacer.

Porque con hijos la cosa cambia…, y se vuelve mucho mejor. ❤️